Jacinto Quincoces, nuestro entrenador, me había dicho antes del partido: "Si ganamos puedes subirte al cielo". Lo recordé y pensé: "Al cielo, no, pero al larguero sí me subo. Y me subí. Ya había hecho cosas parecidas. Siempre recordaré el morrón que me pegué al bajar". Quique, 84 años, 62 felizmente casado con su Montse, una catalana que conoció cuando jugó en el Barça. Su prodigiosa memoria nos traslada a aquella tarde de junio de 1954 en Madrid.

"Se montó un revuelo a mi alrededor, pero lo más gracioso sucedió al día siguiente", relata Quique. Era entonces costumbre que el campeón de Copa visitara a Franco en El Pardo después de la final. "Apareció él y preguntó: "¿Dónde está el chico que me quitó los fotógrafos?". Y es que pasó eso: se vinieron todos a por mí y se olvidaron del palco del Bernabéu".
Fuente: http://www.foroche.com
Por su forma de parar, mas parecia un portero de balonmano Paraba con una sola mano,ya que eran muy grandes. y el
ResponderEliminarbalon se le pegaba en la mano.Con los pies tambien despejaba.No fue espectacular, pero muy eficaz.