
A veces se hacen gestas que pasan desapercibidas para el resto del mundo, como la del ex portero de F.C. Barcelona Carlos Busquets.
Carlos Busquets fue el portero culé en la década de los noventa con Cruyff en el banquillo y paso de ser el eterno suplente a titular.
Este hombre aparte de ser conocido por sus estrafalarios chándales y de parecer más un portero de balonmano que de fútbol, realizo una de sus más portentosas paradas en su propio domicilio encontrándose en casa con su hijo pequeño Aitor.
Carlos Busquets fue el portero culé en la década de los noventa con Cruyff en el banquillo y paso de ser el eterno suplente a titular.
Este hombre aparte de ser conocido por sus estrafalarios chándales y de parecer más un portero de balonmano que de fútbol, realizo una de sus más portentosas paradas en su propio domicilio encontrándose en casa con su hijo pequeño Aitor.

¡Lo que no se haga por un hijo!
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