viernes, 17 de febrero de 2012

LOS FOTOGRAFOS Y LOS GUARDAMETAS

La profesión de reportero grafico es arriesgada. Tanto es así que en muchos casos se sitúan en lugares insólitos para poder sacar una buena instantánea. Como muestra un botón.


Un fotógrafo en su intención de captar una imagen magistral, la saca subido en el travesaño de la portería.
¡Más que fotógrafo parece un equilibrista!







Durante un partido entre Ferro y River en 1954, el fotógrafo se coloco dentro del campo (como se puede apreciar), precisamente en la media luna del área para captar mejor la imagen. En aquellos tiempos las cámaras no disponían de teleobjetivos como ahora y había que situarse lo más cerca posible del pesonaje para sacar una buena imagen.


Carlos Tosta, portero de Quilmes, ante la ejecución de un penalti durante un encuentro en 1948. Como se puede observar; los fotógrafos se meten de lleno en la jugada, el que saca la foto y el que se ve agachado están dentro del área, incluso el comentarista y el linea se hayan inmersos en plena jugada. Si él portero falla, alguno de los presentes en el área podrá hacer una buena estirada. Algo impensable hoy día.


También los asistentes al partido tienen su peligro. En la década de los veinte la Federación Aragonesa de Fútbol prohibió a los fotógrafos destacados en los terrenos de juego hacer fotos al público, ya que como entonces el tiempo de exposición ante la cámara para hacer una fotografía era tan grande se provocaban avalanchas en las gradas porque todo el mundo quería salir en las fotos. Es Intrínseco en el ser humano abalanzarse siempre que hay una cámara de por medio. ¡El que se mueva no sale en la foto!


miércoles, 15 de febrero de 2012

AUTO-EXPULSIÓN DE UN COLEGIADO

Durante enero de 2005, en un partido entre Peterborough North End y Royal Mail AYL válido para las divisiones de ascenso en Inglaterra, el árbitro Andy Wayn perdió el control ante las protestas airadas del arquero Richard McGaffin de Peterborough después de que diera por valido un gol de Royal y, en lugar de amonestarlo, le pegó un puñetazo; después de este hecho insolito decidió "expulsarse"a si mismo.

"Mi reacción fue antiprofesional. Si lo hubiese hecho un jugador, le habría mostrado la roja: por lo que tuve que irme", declaró el referí. Para justificar ante la Federación semejante desliz explicó que estaba pasando un mal momento personal por la muerte de su suegro y la enfermedad de su mujer.

Cuidadito con las protestas a los árbitros. Seguro que el guardameta se lo pensó mas de una vez antes de volver a protestar a un arbitro.

martes, 14 de febrero de 2012

Cuando a Salapu le cayeron 31 goles

No es nada fácil que a un equipo de fútbol le metan 31 goles en un mismo partido, eso es a un gol cada algo menos de tres minutos. Nicky Salapu fue el injusto e inmerecido protagonista de esta epopeya.


En la fase de clasificación para el Mundial 2002 de Corea y Japón, la Selección de Australia le endoso treinta y un goles a la Selección de Samoa Americana. Aparte de la escasa entidad de este combinado, Samoa Americana había tenido muchas dificultades para configurar la plantilla que disputaría el encuentro. Varios de sus miembros no habían nacido en el país y tuvieron problemas a la hora de tramitar los pasaportes, debido a los duros tramites de inmigración australianos, por lo que sólo uno de sus 20 jugadores habituales, el portero Nicky Salapu, pudo viajar a Coffs Harbour. Además, no se pudo seleccionar a los jugadores sub-20 porque la mayoría tenían exámenes en las fechas previas al partido y prefirieron quedarse y evitarse el ridículo. Finalmente, la selección convocó a jugadores juveniles, incluyendo a tres futbolistas de 15 años, para formar un combinado nacional con una media de edad de 18 años.

El pobre Nicky Salapu acabo el encuentro muy abatido y no es para menos.

martes, 7 de febrero de 2012

LOS CAMBIOS DE VESTUARIO DE ARCONADA

Todos o casi todos los porteros tienen o han tenido alguna manía o superstición, y en el caso de Arconada no iba a ser menos. Fue el guardameta de la Real Sociedad y de la Selección Española, allá por los lejanos años ochenta.

Luis Arconada siempre que jugaba con la Selección Española lo hacia con medias blancas. Se llego a decir que era por cuestiones políticas por llevar la bandera española en la vuelta de las medias ya que él es vasco, pero lo cierto es que era una de sus manías ya que con la Real Sociedad llevaba las mismas medias.

Otra superstición que tenia era que cuando jugaba de visitante recordaba como le había ido el año anterior en ese campo; si habían ganado se cambiaba en el mismo lugar y si habían perdido inmediatamente cambiaba de sitio; no se sabe que hacia cuando habían empatado o no se acordaba del resultado, pero lo cierto es que como todos los grandes guardametas también tenia sus manías.
Con 68 internacionalidades, es uno de los 10 jugadores españoles que más partidos ha jugado en la selección. Además, ganó dos ligas con la Real. 

En su época se popularizó el cántico “No pasa nada, tenemos a Arconada” en la hinchada del viejo Atocha.

Fuentes. "la web de los futbolistas olvidados y Miscelaneas del fútbol

lunes, 6 de febrero de 2012

EL DÍA QUE NADIE CHILLÓ AL “SORDO” CASSÉ

Héctor Jorge Cassé, nació el 21 de junio de 1957 en Salliqueló, Provincia de Buenos Aires (Argentina). Era conocido como El Mudo Cassé, ya que tenía sólo el 40% de audición en su oído derecho por una otitis mal curada de niño y había aprendido a leer los labios, y fue un reconocido arquero de Temperley.

Esta dificultad no impidió que llegara a jugar en Primera División y ser un gran arquero; incluso convocado en alguna oportunidad por Carlos Bilardo a la selección nacional.

La anécdota es la siguiente: En una ocasión jugando en  Témperley, Héctor Cassé, el arquero sordomudo se enfrentaba a San Lorenzo, la hinchada rival le comenzó a hacer gestos como si le estuvieran gritando, pero en realidad hicieron mímica, no gritaron. Fue una broma cruel, pero de un humor que hasta al propio Cassé le hizo gracia, inclusive sonrió e hizo un saludo a la tribuna.

Hasta para jugar al fútbol hay que tener buen humor.


viernes, 3 de febrero de 2012

FALCIONI SE QUEDO SIN MUNDIAL POR UNA PENSIÓN COMPLETA

Cuando se dio a conocer la lista de los porteros asistentes al Mundial de Futbol de México de 1986, Julio Cesar Falcioni creía que estaría por derecho entre los tres convocados, junto a Nery Pumpido y Luis Islas. Pero al anunciarse, en su lugar estaba Héctor Miguel Zelada. Al darse cuenta de esta (según él) injusticia, llamo inmediatamente desde Colombia (donde estaba  jugando) al seleccionador nacional que no era otro que Carlos Bilardo. El técnico se mostro igual de sorprendido por esa convocatoria, puesto que él quería que Falcioni estuviera presente en dicho Mundial. “No te preocupes que me entero de lo que ha pasado y enseguida te llamo” le dijo. Pocos minutos más tarde Bilardo se puso en contacto telefónico con él: “Te voy a ser directo Julio; según parece América (club mexicano donde jugaba el guardameta intruso) pondrá a disposición de la AFA todas sus instalaciones sin cargo desde el momento que queramos si se convoca a Zelada”.

Con lo que Falcioni se quedo compuesto y sin novia y México pago la dote de Zelaya.

jueves, 2 de febrero de 2012

LOS NUEVE DEDOS DEL ARQUERO

En la década de los 50 y principios de los 60, un portero brasileño protagonizo uno de los hechos mas insólitos de la historia balompedica.

Carlos José Castilho jugó en el Fluminense la friolera de 696, dejando su portería a cero en 255 de ellos, record no superado en su club hasta el momento. Sus grandes reflejos enseguida le colocaron como un guardameta de renombre en el panorama futbolístico. Apodado “Leiteria” (persona con suerte) y fue el titular indiscutible en el equipo brasileño.

Aparte de que sufría un daltonismo que le hacía ver los balones de diferente color al que realmente tenían (entonces eran oscuros), tuvo una lesión importante en el meñique de la mano izquierda faltando solamente siete partidos para el final del campeonato, lo malo es que no era la primera vez, sino la quinta. Sabedor de que podía perder su puesto en el equipo titular fue al médico, y este le informo que con una operación sencilla y dos meses sin jugar el problema quedaría solucionado. El caso es que, el arquero le pregunto al galeno si no había una forma más rápida, dada las urgencias que tenia por jugar. El doctor le dijo que por supuesto que sí, que se podía amputar el dedo.

Dos semanas después Castilho reaparecía con nueve dedos pero su equipo gano el campeonato. 

La siguiente temporada, además de titular indiscutible, paro seis penaltis  y se convirtió en leyenda. Tanto es así que el Fluminense (el equipo de su vida) le dedico un busto en 2007 a la entrada de su sede social a modo de agradecimiento.