domingo, 22 de mayo de 2011

POESÍA Y PORTERÍA DE ARBERTI A MIGUEL HERNÁNDEZ



No solo de balones se alimentan los guardametas. Hubo tambien personajes muy importantes de las letras que dedicaron al portero, cancerbero, guardameta o arquero unas sentidas odas poéticas. Es el caso de Rafael Alberti que le dedica un poema al portero polaco Franz Platko, quien jugando un partido en Santander contra la Real Sociedad en la final de Copa de 1928, se dio un golpe en la cabeza contra un poste y pese a ello puede terminar el partido, eso si, con un aparatoso vendaje en la cabeza. esto impresiono tanto a Alberti que le escribió este poema:







Al gran oso rubio de Hungría
Ni el mar,

Que frente a ti saltaba sin poder defenderte.
Ni la lluvia, ni el viento, que era el que más rugía.
Ni el mar, ni el viento, Platko,
Rubio Platko de sangre,
Guardameta en polvo,
Pararrayos.
No, nadie, nadie, nadie,
Camisetas azules y blancas, sobre el aire.
camisetas reales,
contrarias, contra ti, volando y arrastrándote.
Platko, Platko lejano,
Rubio Platko tronchado,
Tigre ardiente en la hierba de otro país,
¡ Tú, llave, Platko, tú llave rota,
llave áurea caída ante el pórtico áureo!
No, nadie, nadie, nadie,
Nadie se olvida, Platko
Volvió su espalda el cielo.
Camisetas azules y granas flamearon,
apagadas, sin viento
El mar, vueltos los ojos,
se tumbó y nada dijo.
Sangrando en los ojales,
sangrando por ti, Platko,
por tu sangre de Hungría,
sin tu sangre, tu impulso, tu parada, tu salto
temieron las insignias.
No, nadie, Platko, nadie,
nadie se olvida.
Fue la vuelta del mar
Fueron diez rápidas banderas
incendiadas sin freno.
Fue la vuelta del viento.
La vuelta al corazón de la esperanza
Fue tu vuelta.
Azul heroico y grana
mando el aire en las venas
Alas, alas celestes y blancas,
rotas alas, combatidas, sin
plumas, encalaron la hierba.
Y el aire tuvo piernas,
tronco, brazos, cabeza.
!Y todo por ti Platko,
rubio Platko de Hungría!
Y en tu honor, por tu vuelta,
porque volviste el pulso perdido a la pelea,
en el arco contrario al viento abrió una brecha.
Nadie, nadie, se olvida.
El cielo, el mar, la lluvia lo recuerdan.
Las insignias.
Las doradas insignias, flores de los ojales,
cerradas, por ti abiertas.
No nadie, nadie, nadie,
nadie se olvida, Platko.
Ni el final: tu salida,
oso rubio de sangre,
desmayada bandera en hombros por el campo.
!Oh Platko, Platko, Platko
tú tan lejos de Hungría!
¿Que mar hubiera sido capaz de no llorarte?
Nadie, nadie se olvida,
no nadie, nadie, nadie.
Rafael Alberti






Otro gran escritor, Miguel Hernández, se recrea en la siguiente composicion en honor de Lolo, portero del Orihuela. Ademas se lo dedica a si: "A Lolo, sampedro joven en la porteia del Orihuela".
Lolo al chocar como el portero anterior en una parada contra el poste pierde la vida tragicamente, esto marca a Miguel Hernández y le escribe este poema:












Elegía al guardameta
Tu grillo, por tus labios promotores,
de plata compostura,
árbitro, domador de jugadores,
director de bravura,
¿no silbará la muerte por ventura?
En el alpiste verde de sosiego,
de tiza galonado,
para siempre quedó fuera del juego
sampedro, el apostado
en su puerta de cáñamo añudado.
Goles para enredar en sí, derrotas,
¿no la mundial moscarda?
que zumba por la punta de las botas,
ante su red aguarda
la portería aún, araña parda.
Entre las trabas que tendió la meta
de una esquina a otra esquina
por su sexo el balón, a su bragueta
asomado, se arruina,
su redondez airosamente orina.
Delación de las faltas, mensajeras
de colores, plurales,
amparador del aire en vivos cueros,
en tu campo, imparciales
agitaron de córner las señales.
Ante tu puerta se formó un tumulto
de breves pantalones
donde bailan los príapos su bulto
sin otros eslabones
que los de sus esclavas relaciones.
Combinada la brisa en su envoltura
bien, y mejor chutada,
la esfera terrenal de su figura
¡cómo! fue interceptada
por lo pez y fugaz de tu estirada.
Te sorprendió el fotógrafo el momento
más bello de tu historia
deportiva, tumbándote en el viento
para evitar victoria,
y un ventalle de palmas te aireó gloria.
Y te quedaste en la fotografía,
a un metro del alpiste,
con tu vida mejor en vilo, en vía
ya de tu muerte triste,
sin coger el balón que ya cogiste.
Fue un plongeón mortal. Con ¡cuánto! tino
y efecto, tu cabeza
dio al poste. Como un sexo femenino,
abrió la ligereza
del golpe una granada de tristeza.
Aplaudieron tu fin por tu jugada.
Tu gorra, sin visera,
de tu manida testa fue lanzada,
como oreja tercera,
al área que a tus pasos fue frontera.
Te arrancaron, cogido por la punta,
el cabello del guante,
si inofensiva garra, ya difunta,
zarpa que a lo elegante
corroboraba tu actitud rampante.
¡Ay fiera!, en tu jaulón medio de lino,
se eliminó tu vida.
Nunca más, eficaz como un camino,
harás una salida
interrumpiendo el baile apolonida.
Inflamado en amor por los balones,
sin mano que lo imante,
no implicarás su viento a tus riñones,
como un seno ambulante
escapado a los senos de tu amante.
Ya no pones obstáculos de mano
al ímpetu, a la bota
en los que el gol avanza. Pide en vano,
tu equipo en la derrota,
tus bien brincados saques de pelota.
A los penaltys que tan bien parabas
acechando tu acierto,
nadie más que la red le pone trabas,
porque nadie ha cubierto
el sitio, vivo, que has dejado, muerto.
El marcador, al número al contrario,
le acumula en la frente
su sangre negra. Y ve el extraordinario,
el sampedro suplente,
vacío que dejó tu estilo ausente.

Miguel Henández


martes, 3 de mayo de 2011

JUAN PABLO II TAMBIÉN FUE PORTERO

Ahora que esta tan en boga por su reciente beatificación por el Vaticano del Papa Juan Pablo II, debéis saber que antes de ser el máximo pontífice de la Iglesia Católica, fue
portero de fútbol, si portero allá en su tierra natal, en las calles. Karol Jozef Wojtilla, Lolek para sus amigos nació el 18 de mayo de 1920 en Wadowice, localidad cercana a Cracovia.

Según testigos directos de su experiencia como guardameta, como es el caso de su amigo Jerzy Kluger -médico de profesión- era un portero aficionado pero bueno y con futuro para haber podido llegar lejos. Un hombre siempre cercano al deporte, a las sanas costumbres que generan la actividad deportiva en grupo, que si no estaba jugando al fútbol, le gustaba practicar el piragüismo junto a su citado amigo Jerzy Kluger o, ya en invierno, jugar el hockey sobre hielo o practicar esquí. Además un joven creativo, reflexivo, apasionado del teatro, que se sintió atraído por la poesía y en algún momento pensó en ser actor.
Precisamente y con relación a su vinculación al deporte y al fútbol, existe un documental obra de los italianos Mario Farneti y Massimo Lavena, con el apoyo del Centro TV del Vaticano, titulado “Juan Pablo II habla al deporte” en el que se trata con detalle el tema. En el mismo se incluyencuriosas fotografías de Karol Wojtyla practicando estos deportes rescatadas del museo dedicado a su figura en Polonia.

De niño siempre jugaba de portero. Tenía manos grandes, no se le doblaban las muñecas y, sobre todo, se las arreglaba para caer sin hacerse daño. O no demasiado. Se le disparaba la adrenalina ante el peligro y era valiente. Lo suyo no era meter goles sino salvaguardar la red. La chavalería se lo rifaba, lo mismo polacos que judíos, porque el pequeño Wojtyla (‘Lolek’ para los amigos) despertaba confianza entre los palos. Así empezó a forjarse un carácter que no rehuía las responsabilidades, más bien todo lo contrario. Le gustaba saber que sus reflejos eran decisivos para mantener el marcador a cero; pocas veces se le escapaban los balones.
Fuentes: www.sanjuan8.com y www.elcorreodigital.com

viernes, 1 de abril de 2011

El gaditano que invento las tandas de penalti.

Anteriormente en los torneos al final de los partidos, si se llegaba con empate tras la consiguiente prorroga, se lanzaba una moneda al aire para dilucidar quién sería el ganador del partido. Medida que aparte de injusta, nunca dejaba satisfecho casi nadie (obviamente al ganador si le dejaba satisfecho).
El periodista gaditano Rafael Ballester ideo un sistema que acabaría imponiéndose y se haría universal que el desempate se resolviera desde el punto de penalti. Publico su propuesta en el “Diario de Cádiz” y la organización del “Trofeo Ramón de Carranza” de 1962 lo vio con buenos ojos, lo propuso a los clubes participantes y lo aceptaran por unanimidad. El estreno de esta norma fue el 2 de septiembre de 1962 en la final del citado torneo, en la que se enfrentaron el Zaragoza y el Barcelona terminando en empate a un tanto. Por lo tanto se acudió al sistema “Ballester” antes acordado. Fue el Barça el ganador de aquel año.
Al jugar dos equipos españoles dicha final ralentizo la extensión de esta fórmula, pero, poco a poco fue adoptada por las demás competiciones, hasta que en 1971 la EUFA hace bueno este sistema y lo instaura, pero especificando que se lanzarían en caso que tras la prorroga persistiese el empate. También decide entonces en las eliminatorias a doble partido el valor doble de los goles fuera de casa. En 1982 e instauran los penaltis en los mundiales, siendo el primero el de España.
Fuente: 366 Historias de Fútbol Mundial
Fotos: www.google.es

miércoles, 23 de febrero de 2011

Julio Iglesias: “de portero a cantante”

Julio José Iglesias de la Cueva, nació en Madrid en 1943.
Desde muy pequeño le gusto el deporte, en especial el fútbol y dentro del fútbol la demarcación de portero. Jugaba de portero en uno de los equipos filiales de Real Madrid. Compartió vestuario con Velázquez, Ramón Moreno Grosso, De Felipe, Luís Costa, Espejo y Hernández. Al mismo tiempo se sacaba la carrera de derecho para ser diplomático.

Lo que poca gente conoce es que: un fatal accidente, cuando conducía junto a sus amigos por Majadahonda, trunco su más que prometedora carrera en el club blanco en 1962.
 
Contaba con 20 años de edad. Este accidente estuvo a punto de costarle la vida. Se paso algo más de un año semi paralitico y los médicos le pronosticaron que no volvería a andar. En el hospital, en periodo de recuperación, un enfermero le dio una guitarra para que ejercitara los dedos y el resto como podéis imaginar ya es historia.
El fútbol perdió un portero, pero la música gano un cantante.



Fuente y fotos. www.google.com

martes, 22 de febrero de 2011

EL PORTERO FELIPE GONZALEZ

De todas las fotos  que versan sobre la historia de presidentes del Congreso de los Diputados en España, que están expuestas en el Instituto Cervantes de Lyon, destaca una en la que aparece Felipe Gonzalez en 1978, blocando un balón en un partido entre políticos y periodistas en la antigua Ciudad deportiva.
En la visita realizada por As a dicha institución llamaba mucho la atención esta fotografía del presidente Gonzalez dado lo inusual de la ocasión. Como no conocemos la historia, suponemos que anteriormente ya jugo de portero en alguna otra ocasión, ya que maneras si que tiene. Eso, o que nadie mas quería ponerse. Tal cantidad de fotógrafos no puede aparecer si no es en este caso, ya que en un solteros contra casados dudo mucho que hubiesen aparecido tantos.
Fuente y foto: AS

domingo, 20 de febrero de 2011

ROJAS, SANCIONADO A PERPETUIDAD POR TRAMPOSO

El 3 de septiembre de 1989, Rojas protagonizó el Maracanazo de la Selección Chilena, el incidente más bochornoso en la historia de la Selección. La Roja jugaba su partido de vuelta frente a Brasil, en un encuentro válido por las clasificatorias al Mundial de Italia 1990.

Esta es la historia de: Luis Roberto Rojas Saavedra, apodado el "Cóndor"(Santiago, Chile, 8 de agosto de 1957).

Con la selección chilena realizó las mejores actuaciones de su carrera, en las Eliminatorias de México 1986, Copa América 1987 y Eliminatorias de Italia 1990.

Fue portero, capitán y figura de la selección chilena subcampeona de la Copa América 1987. Tras su gran actuación en aquel campeonato sudamericano fue transferido al club São Paulo de Brasil, en donde jugó hasta 1989.

A fines de la década de 1980, su agilidad física y mental, junto a su elasticidad y visión de juego, le elevaban a planos increíbles al defender la portería despejando balones que llevaban claro destino de gol y ordenando y dirigiendo la defensa. Rojas comenzaba a destacar como uno de los mejores porteros a nivel mundial. Su fama subía y comenzaban las especulaciones sobre el supuesto interés de parte de importantes clubes como Atlético Madrid y Real Madrid. En 1987, durante la Copa América celebrada en Argentina, Rojas fue elegido como el mejor portero del torneo, y destacó en el triunfo por cuatro goles a cero que obtuvo Chile frente a Brasil en Córdoba.

A Brasil le bastaba con un empate, mientras que a Chile sólo le servía una victoria e iba perdiendo 1 - 0.


“En el minuto 49, gol de Careca para Brasil. Las cosas están peor que nunca para Chile. Pero veinte minutos después, la trasmisión de la televisión abandona el juego y muestra a Rojas, en el suelo, con las manos en la cara. A su lado arde una bengala, que se supene que ha impactado en su rostro. Salta el masajista, le rodean los compañeros, hay un tumulto. Su cara aparece ensangrentada y ennegrecida. Chile se retira, el árbitro da por terminado el partido, cuya resolución queda en el aire.
Pero al día siguiente se aclara todo. La grabación de una cámara no pinchada en directo muestra que la bengala cayó a tres metros de Rojas, sin rozarle, y que este aprovechó para “hacerse el muerto”, ¿y la sangre? Pronto sale también la explicación: se la ha provocado el masajista con un pequeño bisturí que el propio rojas llevaba sujeto a las vendas de su muñeca”.

Por aquel incidente, Roberto Rojas fue marginado a perpetuidad de os campos de fútbol (en el año 2000 recibió una amnistía) luego que reconoció la existencia de un plan orientado a conseguir la programación de un partido definitorio en cancha neutral. La FIFA, además, aplicó severas sanciones contra la selección nacional (fuera automáticamente del Mundial de Estados Unidos 1994), dirigentes chilenos y otros jugadores implicados en el escándalo. Aun así es considerado por muchos como el mejor arquero chileno de todos los tiempos.

“Con el tiempo Rojas confiesa. Astengo y él habían hablado de que al menor pretexto tratarían de forzar la suspensión del partido, porque veían en esta salida su única oportunidad. Pero la confesión no remedia su situación. No jugó más al fútbol hasta años después, veinte minutos. Ya era un cuarentón y Zamorano le convoco para actuar en el equipo de estrellas mundiales el día de su homenaje. El Estadio Nacional de Chile le acogió con una ovación, que el escucho con lagrimas en los ojos”. 



Fuentes: wikipedia y del libro con los parrafos entrecomillados: 366 historias de futbol mundial que deberias conocer de Alfredo Relaño.
Fotos; www.google.es
Video: www.youtube.com

viernes, 4 de febrero de 2011

MUSIMESSI EL ARQUERO CANTOR


Julio Elías Musimessi llegó al club de la ribera en 1953 y comenzó a ocupar la valla en un equipo que tenía sed de gloria. Al año siguiente Boca obtuvo el campeonato y el "arquero cantor" se consolidó como el guardameta más reconocido de los años 50.

Los libros que narran la historia del fútbol nacional aseveran que una tarde de domingo Julio Elías Musimessi -por entonces arquero de Newell's- salió al campo de juego sin rodilleras. Si bien este dato hoy en día parece irrelevante, en aquella época significó toda una revolución en la vestimenta futbolística. A partir de ese momento, Musimessi comenzó a ganar notoriedad y, con sus atajadas seguras y su estampa intachable, logró ganar la atención de los dirigentes de Boca.

En 1953 mudó su residencia de Rosario a La Boca y se integró al plantel profesional xeneize. Desde 1944 el club no daba una vuelta olímpica, y tanto hinchas como dirigentes y jugadores apostaban fuerte a que la mala racha tendría que llegar a su fin pronto. Al año siguiente de la llegada de Musimessi, con un equipo en el que también jugaban Colman, Edwards, Mouriño, Pescia y Borello, Boca logró el tan anhelado campeonato luego de diez años de sinsabores.

Julio Elías Musimessi nació en el Chaco el 29 de julio de 1924 y debutó en Newell's Old Boys en 1942. Durante más de diez años defendió la valla del conjunto rosarino y, recién cuando ya era un arquero maduro y reconocido, la gente de Boca Juniors puso sus ojos sobre él.

Luego del título logrado en 1954, Musimessi se consolidó como el indiscutible arquero de Boca Juniors. Además, también fue convocado para formar parte de la Selección Nacional: en 1955 fue el golero titular del conjunto argentino que obtuvo el Campeonato Sudamericano.

Además de sus indiscutibles virtudes como goalkeeper, Musimessi tenía habilidades especiales para desenvolverse en el campo musical. Era costumbre verlo animar reuniones y fiestas con sus cantos. El más reconocido de ellos, quizás, sea el chamamé "Dale Boca, viva Boca, el cuadrito de mi amor", en el que dejaba bien claro su agradecimiento y su pasión por el club ribereño.

Debido a sus dotes artísticos se ganó el mote del "arquero cantor", sobrenombre con el que trascendió en la historia del fútbol argentino. Luego de 155 partidos vistiendo la auriazul abandonó las canchas. Sus grandes atajadas, sus rodillas sin rodilleras y -sin duda- sus llamativas melodías quedaron en el recuerdo de toda una generación de hinchas de Boca.